COMIDA “RECORDANDO DOLOMITA” EN

BODEGAS REGALÍA DE OLLAURI

 

 

A veces en la vida nos damos cuenta de lo importante que son algunas cosas, y por supuesto algunas personas cuando las perdemos. Esto por desgracia es lo normal, esta sociedad nos devora día a día, no nos deja ver, no nos deja valorar las cosas que hacemos y mucho menos valorar las personas que nos rodean.

Pues bien en este caso un golpe de luz llega a nuestras mentes para hacernos ver el aprecio, el cariño y el respeto por las personas que comparten tan emocionantes momentos.

El pasado domingo día 19 de noviembre, el grupo de “ciclistas” que fuimos a Dolomitas nos juntamos con nuestras parejas e hijos, para recordar lo que fueron unos momentos que tenemos grabados dentro.

Es seguro que cuando estamos en los malos momentos que esta vida nos brinda, pensamos unos segundos en aquellos días y……CHAS como por arte de magia la sonrisa vuelve a nuestras caras, te dices a ti mismo, “pues que se joda el problema, bueno jorobe para los niños que nos lean, vamos que se chinche el problema que me lo voy a comer con patatas”,  y le voy a vencer porque merece la pena vivir!!!! Merece la pena sentir las sensaciones de aquellos días Dolomíticos.

El lugar de la comida, Bodegas Regalía de Ollauri, una nueva bodega de última tecnología que nace con la ilusión de mucha gente entre ellos quien escribe estas líneas. Cierto es que sólo con ilusión no se consiguen los exitos, mira Guillermo toda la ilusión que tiene y cada día anda menos,….te quiero presidente culé.

 

 

 

Pero bien cierto es, que ese componente de emoción es importante para conseguir las metas que nos proponemos en la vida. Os aseguro que mis 70 kilos, bueno mis 80 kilos, está bien!!! mis 95 kilos no suben esos puertos si no le pongo la ilusión, el cariño y la pasión por el deporte más precioso que existe, el ciclismo.

Estuvimos acompañados por la gente que queremos, a veces, me intento poner en la posición de nuestras parejas, padres, amigos..y realmente tienen que pensar que estamos pirados.

Sin embargo estoy convencido que viendo lo que disfrutamos, cómo nos lo pasamos en días como el domingo, comiendo, visitando la bodega y viendo en una pantalla todas las fotos de los Dolomitas 2006; se dan cuenta que lo que contamos es cierto, entienden que nuestro amor por la bici está más que justificado.

Invito a todos aquellos que se animen un mes de junio de un año cualquiera a acompañarnos en una de nuestras aventuras que seguro jamás olvidará.

Por la bici, por el deporte, por nuestros familiares, nuestras parejas, nuestros hijos y nuestros amigos………

VIVA EL SANDALIO Y LA MADRE QUE NOS PARIÓ!!!!!!!!!!!!!!!